De vuelta al sistema
generalizado por el rebaño,
Pero tus ojos ya no me incandilan;
Se distraen con el estilo helicoidal,
no saben más que esperar.
Y así un suave rizo
se desliza por tu cuerpo sin preguntar,
es uno más que no se pudo aguantar
a tu reflejo de sirena
que agoniza en alta mar
Buen viaje...
