Quien lo imaginaba,
Con ese viento tu sueño volaba,
Lo asimilas, pasmada por el alma que callada te observaba,
Pero reaccionas de la forma equivocada.
Oye dulce mandarina, me gusta tu carisma,
No es necesario demás cercanías.
Estate tranquila, crees que vivo solo el día?
Después de todo es “conocernos”, siquiera has preguntado
Lo que siento, todo lo que pienso por atraerte a mi templo…
No importa, demos un pie atrás,
Marquemos un buen compás,
Hoy en tu corazón me quiero quedar…
Cabezilla
