A los perros le da rabia,
a los sin destino les espera la venganza,
a los desquiciados les llega el mal amor,
a las doncellas les da por comer frutos rojos,
pero a mi, a mi no me basta con saber de tu dolor,
porqué el deseo es omnipotente, esta presente en cada palabra,
en cada letra, en cada suspiro, incluso, en tus frías mañanas.
Por eso, dejemos la distancia por un momento, paremos de dar vueltas sobre los pies
flotemos en el espacio unos instantes, pensemos en mejorarnos del ayer, pues sino, mejor qué?
